AACC Academy nace de una experiencia muy personal.
Nuestra fundadora siempre sintió una enorme curiosidad por aprender. Le apasionaba descubrir cosas nuevas, hacer preguntas y comprender cómo funcionaba el mundo. Sin embargo, durante años tuvo la sensación de que estudiar era una obligación más que un placer. No porque no tuviera capacidad, sino porque el método de enseñanza tradicional no encajaba con su forma de aprender.
A los 17 años fue diagnosticada con Altas Capacidades, una experiencia que le permitió comprender muchas de las dificultades y frustraciones que había vivido como estudiante. Fue entonces cuando entendió algo fundamental: muchas veces el problema no es el alumno, sino que cada persona aprende de manera diferente y necesita un enfoque adaptado a sus necesidades.
De esa experiencia nace también el nombre de nuestra academia: AACC Academy, un homenaje a las Altas Capacidades, pero también a una forma de entender la educación basada en el potencial único de cada estudiante.
A lo largo de los años, Caterina tuvo la oportunidad de viajar, estudiar en diferentes ciudades y conocer sistemas educativos y metodologías muy diversas. Cada experiencia le permitió descubrir nuevas formas de enseñar, aprender y motivar a los alumnos.
De cada una de ellas tomó aquello que realmente funcionaba: la cercanía de algunos profesores, la autonomía que fomentaban ciertos métodos, la importancia de la práctica, el pensamiento crítico, la personalización del aprendizaje y el desarrollo de la confianza del estudiante.
La combinación de todas estas experiencias dio lugar a la filosofía que hoy define AACC Academy: una enseñanza que no se limita a transmitir conocimientos, sino que busca despertar la curiosidad, enseñar a aprender y ayudar a cada alumno a desarrollar todo su potencial.
Porque creemos que la educación no consiste únicamente en aprobar exámenes. Consiste en comprender, crecer, descubrir de lo que somos capaces y disfrutar del proceso de aprender.